Marbella Design Fair
La decoración minimalista vuelve a ser tendencia
agosto 12, 2020

La principal característica que define a la decoración minimalista es la búsqueda de la eliminación de todo aquello que sobra en la decoración, creando un entorno más aséptico, limpio y con un aporte más sencillo, y aunque se trata de un estilo que sobre todo marcó tendencia a principios del siglo XX, lo cierto es que en los últimos años estamos observando un repunte interesante que lo está volviendo a convertir en uno de los imprescindibles en últimas tendencias en decoración.

El regreso del estilo minimalista para la decoración de interiores

Si en alguna ocasión habéis estado en la Feria de decoración e interiorismo en Marbella, seguramente habréis podido analizar la gran variedad de estilos decorativos que aquí se exponen en sus más de 3100 m² de espacio, y es que hablamos del lugar perfecto para conocer las nuevas propuestas de más de 150 firmas entre las que podemos encontrar algunos de los diseñadores más destacados del momento.

Pero si hay un estilo que pudimos ver que destacaba en la última exposición y que promete ser uno de los referentes para este próximo evento 2020, este es sin duda el estilo minimalista, y es que la sociedad está volviendo a demandar un entorno más abierto, con espacios más fluidos y reduciendo aquellos elementos que, de otra forma, alimentan el estrés de nuestra vida diaria.

El objetivo de la decoración minimalista

Para poder conocer el verdadero objetivo de la decoración minimalista, en primer lugar debemos entender que su principal cometido es el de ayudarnos a crear un espacio mucho más limpio y libre, de manera que el recurso principal al que deberemos recurrir será a la eliminación de todos aquellos elementos innecesarios tanto en materia de decoración como de funcionalidad dentro de la estancia o estancias que queramos redecorar.

Debemos emprender un camino con una búsqueda muy clara que es la de reducir todo a la mínima expresión, acabando con aquello que sea considerado superfluo y a la vez lograr satisfacer todas nuestras necesidades tanto estéticas como funcionales pero simplificando todo al máximo.

Para ello es importante estudiar bien cada mueble y cada pieza que vayamos a incorporar, y hacernos una pregunta muy sencilla con cada artículo que analicemos incorporar que no es otra que “¿Realmente este elemento decorativo sirve para algo?”.

En caso negativo, deberemos eliminarlo del entorno, y en caso positivo, pasará a ser un elemento clave en nuestra decoración.

Como ejemplo podríamos destacar que una mesa es necesaria para su uso diario, pero quizás tener 12 sillas alrededor es innecesario puesto que en casa vivimos tan sólo cuatro personas.

De la misma manera, una lámpara es necesaria para iluminar, pero no lo es un jarrón a que no damos más utilidad que el de ofrecernos su presencia.

Estudiando la geometría más adecuada para la decoración de interiores

Antes de comenzar a desarrollar más el concepto de minimalismo, vamos a hacer hincapié en lo importante que es estudiar bien la geometría en nuestra nueva decoración.

Decíamos que la decoración de interiores minimalista requiere simplicidad, y esto se debe traducir también a las formas geométricas, de manera que vamos a optar por aquellas que sean más básicas.

Si bien es cierto que hay ocasiones muy particulares en las que quizás queramos focalizar la atención en un elemento o en una zona clave de la estancia, y por tanto utilicemos curvas e incluso también algunas formas geométricas complejas, en general deberán prevalecer los cuadrados, rectángulos y circunferencias como figuras principales, mientras que también podremos hacer uso de líneas en diferentes sentidos como son vertical, horizontal y diagonal, pudiendo crear combinaciones de varios de ellos que den lugar a líneas en zigzag.

En busca de un espacio más abierto y mejor repartido

De cualquier manera, es importante que estudiemos bien la apertura del espacio, de manera que no sólo analizaremos la posibilidad de eliminar mobiliario, cuadros y en general elementos decorativos que sean innecesarios, sino que es posible que también sobren paredes y puertas, algo que debemos analizar bien para lograr el perfecto equilibrio entre una decoración de interiores inspirada en el minimalismo y una buena fluidez y confort así como practicidad en nuestro día a día.

Del mismo modo, los elementos arquitectónicos deberán cumplir con los requisitos estilísticos y geométricos que hemos mencionado anteriormente, es decir, reducir las curvas que no nos dirigen a ningún lugar, y optar por ángulos rectos que serán los que transmitirán la máxima pureza.

Recuerda que, para poder repartir bien los espacios, si nos vemos en la necesidad de eliminar las paredes, la alternativa puede ser optar por otros elementos divisorios que permitan una adecuada delimitación de cada una de las zonas, mejorando así la privacidad y el uso de la vivienda pero sin por ello abusar de aquellos que interrumpan la sensación de espacio y apertura.

Colores mejor adaptados a la decoración minimalista

La regla más importante a la hora de elegir los colores es buscar la sencillez, y esto lo vamos a conseguir optando por aquellos que sean más equilibrados en su combinación.

 

decoración minimalista

Podemos destacar como algunos de los más interesantes el blanco, el negro y el gris, pero siempre se pueden incorporar detalles en plata o tonalidades crema.

Hay que tener en cuenta que una de las claves para evitar que está decoración aburra es precisamente crear contrastes con el color, de manera que se recomienda elegir tres colores entre los cuales uno será el principal y más abundante, habrá un segundo que adquirirá un segundo puesto en importancia, mientras que un tercero se dedicará tan sólo a los detalles y elementos mínimos.

De cualquier manera, recuerda que cada vez se utilizan más colores que permiten crear nuevos contraste y aportan algo más de vida al entorno, pero siempre intentando mantener una tonalidad que respete a los colores principales.

Aprovechando el espacio en un entorno de estilo minimalista

Algo a lo que debemos prestar mucha atención cuando optemos por esta decoración es al aprovechamiento del espacio, y es que, aunque hayamos decidido optar por el minimalismo y reduzcamos al máximo los elementos en materia de mobiliario y decoración, eso no quiere decir que nos tengamos que olvidar por completo de la funcionalidad en nuestro hogar.

Sin embargo, lo importante en estos casos es intentar aprovechar al máximo cada uno de los recursos que incorporemos, y sobre todo, tenéis que recordar que existe la posibilidad de introducir mobiliario oculto o disimulado y que permita sacar partido al espacio sin que esto intervenga en el efecto visual.

Qué materiales deben predominar en la decoración minimalista

En cuanto a los materiales, podemos destacar sobre todo la piedra y la madera como ingredientes perfectos para la decoración.

Sin embargo, existen muchas variantes en función del decorador, de manera que también es habitual introducir otros elementos fabricados en cerámica, ratán o mimbre pero siempre buscando texturas que aporten estilo y permitan una diferenciación y exclusividad que son clave aunque, eso sí, sin romper el esquema tradicional del minimalismo.

No olvides sacar partido a la iluminación en el minimalismo

Para conseguir una buena decoración minimalista también debemos aprender a sacar partido a la iluminación, y en este sentido, lo más recomendable es optar por luz natural siempre y cuando sea posible, y en caso contrario, deberemos analizar bien los elementos que introducimos, dando prioridad a la luz indirecta así como a los sistemas de iluminación más disimulados que sea posible, sin por ello renunciar a incluir algunas lámparas que pueden encajar a la perfección.

Teniendo en cuenta estos elementos que hemos destacado, vamos a poder lograr una decoración minimalista que nos ofrezca un entorno agradable, estético y que no por ello nos obligue a renunciar a la funcionalidad, y es que se trata de una de las alternativas que más opciones pone a nuestra disposición, logrando a la vez satisfacer nuestras necesidades a la hora de disfrutar de una mayor fluidez y sensación de espacio en cualquier tipo de estancia.